El desarrollo de la tecnología genera numerosos retos sobre la necesidad de un avance responsable de la sociedad, e incluso grandes empresas en España como Microsoft o Bankia subrayan la importancia de que este avance se produzca apostando por la inclusión de todas las personas, incluidas las personas con discapacidad y las personas mayores, y por el respaldo de los valores éticos.
Muchas veces cuando se habla de accesibilidad no se tiene en cuenta la accesibilidad para las personas con una discapacidad cognitiva o intelectual, pero facilitar la autonomía de estas personas es tan importante como la de cualquier otra y, además, la tecnología también juega un papel muy importante.
La nueva directiva de la Unión Europea que establece requisitos comunes de accesibilidad en tecnología y otros productos y servicios se ha quedado muy lejos de las demandas del sector de la discapacidad.