Harrison Smith es un niño de 11 años con distrofia muscular. Esta enfermedad no le permite moverse con libertad, pero la tecnología le permite viajar a otros lugares, como al país en la que vive su abuelo para hablar con él como si estuvieran juntos.
La complejidad, en rasgos generales, va reñida con la accesibilidad. Es el caso de las fórmulas matemáticas más complejas, que hasta ahora eran muy complicadas de hacer accesibles para las personas con discapacidad visual.
Las salas de estimulación multisensorial son recursos muy importantes para favorecer el desarrollo social y sensomotriz de niños con trastorno del espectro autista (TEA), ya que incorporan tecnologías diseñadas para potenciar estas habilidades comunicativas, sociales y cognitivas.