Muchas veces la tecnología nace con un propósito y evoluciona a otras posibilidades que también son muy útiles. Es el caso de la tecnología de captación de movimiento que muchos estudios cinematográficos de animación utilizan y que una cadena de hospitales de Norteamérica usa para ayudar a niños con parálisis cerebral.
Ya hemos hablado con anterioridad de la fantástica iniciativa de Fundación ONCE para promover la mejora de la inserción laboral de jóvenes con discapacidad a través de unas jornadas en las que, como si de un videojuego se tratase, los participantes van logrando nuevas herramientas para ayudarles a encontrar un empleo.
La importancia de la tecnología para las personas con discapacidad queda patente en el éxito que tienen los cursos para aprender a desarrollar aplicaciones dirigidas a personas con trastorno del espectro autista (TEA) que organiza la Fundación Orange y la Universidad Autónoma de Madrid.