A finales del pasado mes de junio se cumplieron cinco décadas de la instalación del primer cajero automático en Inglaterra, un dispositivo que para la gente de 1967 fue toda una revolución.
Un ingeniero español ha desarrollado un interruptor de luz que no es táctil sino que se activa desde el móvil o por sensor de proximidad, y que incorpora distintas funciones inteligentes para controlar el consumo eléctrico.