La tecnología es un aliado para muchas personas que sufren enfermedades poco frecuentes y que pueden tener dificultades para recibir información y contactar con las organizaciones que les pueden ayudar.
Hay lugares turísticos y de ocio más fáciles de hacer accesibles y otros más complicados. Sin duda, las cuevas se encuentran en estos segundos, principalmente debido a que la instalación se tiene que adaptar al medio natural, y eso no siempre es compatible con la accesibilidad.
Un equipo de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) ha desarrollado una tecnología que utiliza la luz para estimular nervios que pueden mover las extremidades, de una forma controlando y facilitando la recuperación del movimiento a personas con discapacidad que sufren parálisis.